Contando historias


Nuestro pequeño taller de producción sonora ha llegado a su fin con esta tercera sesión enfocada en la edición de los proyectos en los que los diferentes grupos han estado trabajando. La primera sesión se centraba en los entresijos de cómo contar una historia, cómo detectar aquellas partes de nuestro tema elegido que nos interesaba contar; y cómo planificar y preparar las sesiones de grabación para conseguir todo el material que considerábamos necesario. La segunda se centró en cómo grabar y cómo preguntar (cómo establecer conversaciones productivas con nuestros y nuestras entrevistadas); y los y las participantes se echaron a las calles de Portugalete armados con sus móviles y sus micros para obtener todo aquello que luego les ayudaría a contar su historia.

Esta tercera ha sido la sesión en la que el trabajo previo ha encajado en un todo y ha tomado forma. La sesión se inició con un pequeño repaso por el trabajo de edición y los elementos que lo conforman: la estructura, el ritmo, los personajes, la tensión… todo aquello con lo que contamos y que nos ayudará a esculpir la pieza sonora. Pasamos luego a trazar nuestras historias, de manera literal (y manual) en papel, estructurando aquellos elementos que irían primero y cuáles después, aderezándolos con los sonidos ambiente y efectos que las y los estudiantes consideraron necesarios.

Por último, nos pasamos a la edición digital. El programa que hemos elegido para esta ventura es Audacity, un programa libre, gratuito y sencillo de utilizar para aquellas personas que nunca se han visto frente a un editor de audio. Nuestros y nuestras participantes son nativas digitales y rápidamente tomaron las riendas de manera intuitiva. En muy poco tiempo, el primer grupo acabó su pieza.

La sesión no estuvo exenta de las dificultades típicas de la tecnología: compatibilidades  incompatibilidades, conexiones fallidas, unidades no reconocidas… cosas que cualquier persona que se trabaje con la técnica reconocerá como habituales. Cosas también, que cualquier persona que vaya a trabajar en el futuro con la tecnología (como suponemos de nuestras participantes) se encontrará. Con ello aprendimos también que lo importante no es que sucedan, sino la capacidad de improvisación y la flexibilidad a la hora de encontrar soluciones.

Con esta última sesión es hora de hacer una valoración global, y nos vamos satisfechas. Los y las alumnas de Zunzunegi 2B han sido participativas y activas, han recibido positivamente y se han implicado en todo aquello que les hemos propuesto. Se han encontrado con las dificultades típicas del oficio y las han afrontado con recursos. Se han involucrado y nos han dado su opinión. Han elegido sus temáticas y nos las han defendido, primero en su elección y luego con sus trabajos, que pronto oiremos por aquí. Nos vamos con la sensación de que podríamos haber estado todo un trimestre con ellas y ellos. Que nos habría gustado poder contarles muchas más cosas (y ellas a nosotras), poder entrar más en materia. Pero también con la sensación de que si les hemos mostrado las posibilidades del sonido, o les hemos hecho reflexionar sobre cómo transmitir una historia (un mensaje, una sensación), entonces habremos hecho nuestro trabajo. Podréis juzgar en breve. 

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